SANTO ROSARIO (LATÍN Y ESPAÑOL)

Inmaculada Santa Virgen

El Santo Rosario forma parte de los Sacramentales; de hecho, es el más poderosos que existe. El rezo del Santo Rosario es necesario para todo Católico. Son inimaginables la cantidad de gracias y favores que recibimos cuando lo rezamos diariamente. La Santísima Virgen a través de este Sacramental rezado todos los días nos ayuda a llegar al Cielo… ¡Qué remedio más grandioso para alcanzar la Felicidad Eterna! ¡Nos libra del Infierno y de las asechanzas del demonio! ¡Si lo rezamos todo los días, alcanzaremos la salvación eterna! ¡Qué hermosa promesa! Y ahora que lo sabes, ¿no lo rezarás tú también todos los días? No hay excusa.

SANTO ROSARIO EN LATÍN Y ESPAÑOL

Santísima Virgen en Pentecostes (imagen antigua)

Se puede ofrecer el Santo Rosario por las necesidades de cada persona y en acción de gracias por todos los favores recibidos. Adicionalmente, es muy aconsejable pedirle al Espíritu Santo, tercera Persona de la Santísima Trinidad, que nos ilumine, para que podamos meditar cada uno de los Misterios.

Empezamos con la Señal de la Santa Cruz:

PER SIGNUM CRUCIS

Per signum  Sanctae Crucis (✞) de inimícis nostris (✞) líbera nos, Deus noster (✞).                       

In nómine Patris, et Fílii, et Spíritus Sancti. Amen.

 SEÑAL DE LA SANTA CRUZ

Por la señal de la Santa Cruz (✞), de nuestros enemigos (✞),  líbranos, Señor, Dios nuestro (✞).

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.


Seguimos con el Acto de Contrición:

CONFÍTEOR

Confíteor Deo omnipoténti, beátæ Maríæ semper Vírgini, beáto Michaéli Archángelo, beáto Joanni Baptístæ, sanctis Apóstolis Petro et Paulo, ómnibus Sanctis, et tibi, Pater: quia peccávi nimis cogitatióne, verbo et ópere: mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa.

Ídeo precor beátam Maríam semper Vírginem, beátum Michaélem Archángelum, beátum Joánnem Baptístam, sanctos Apóstolos Petrum et Paulum, omnes Sanctos, et te, Pater, oráre pro me ad Dóminum Deum nostrum .                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        

ACTO DE CONTRICIÓN

Yo, pecador, me confieso a Dios Todopoderoso, a la Bienaventurada siempre Virgen María, al Bienaventurado San Miguel Arcángel, al Bienaventurado San Juan Bautista, a los Santos Apóstoles San Pedro y San Pablo, a todos los Santos, y a vos, Padre, que pequé gravemente con el pensamiento, palabra, obra y omisión: por mi culpa, por mi culpa, por mi gravísima culpa.

Por tanto ruego a la Bienaventurada siempre Virgen María, al Bienaventurado San Miguel Arcángel, al Bienaventurado San Juan Bautista, a los Santos Apóstoles San Pedro y San Pablo, a todos los Santos, y a vos, Padre, que roguéis por mí a Dios Nuestro Señor.    

Imagen antigua de Santos reunidos


Continuamos con el Credo. Existen dos Símbolos de fe o Credos. El lector puede rezar cualquiera de los dos (el Símbolo de los Apóstoles o el Niceno constantinopolitano).

CREDO (SÝMBOLUM APOSTOLÓRUM)

Credo in Deum, Patrem
omnipoténtem, Creatórem cœli et terræ.

Et in Jesum Christum, Fílium ejus únicum, Dóminum nostrum, qui
concéptus est de Spíritu Sancto,
natus ex María Vírgine, passus sub
Póntio Piláto; crucifíxus, mórtuus, et sepúltus:

Descéndit ad Inféros; tértia die
resurréxit a mórtuis: ascéndit ad
cœlos, sedet ad déxteram
Dei Patris omnipoténtis;
inde ventúrus est
judicáre vivos et mórtuos.

Credo in Spíritum Sanctum,
Sanctam Ecclésiam Cathólicam,
Sanctórum Communiónem,
remissiónem peccatórum,
carnis resurrectiónem, vitam ætérnam.
Amen.

CREDO (SÍMBOLO DE LOS APÓSTOLES)

Creo en Dios Padre, Todopoderoso,
Creador
del Cielo y de la tierra. 

Y (creo) en Jesucristo, su Único Hijo,
Nuestro Señor, que fue concebido
por obra y gracia del Espíritu Santo;
nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder
de Poncio Pilato, fue crucificado,
muerto y sepultado.

Descendió a los Infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos.
Subió a los Cielos y está sentado
a la diestra de Dios Padre
Todopoderoso; desde allí ha de venir
a juzgar a los vivos y a los muertos.

Creo en el Espíritu Santo,
en la Santa Iglesia Católica,
en la Comunión de
los Santos, en el perdón de los
pecados, en la resurrección
de la carne, en la vida
perdurable. Amén.

CREDO  (NICENO CONSTANTINOPOLITANO)

Credo in unum Deum,  Patrem omnipoténtem,  factórem
caeli et terrae, 
visibílium óminum et invisíbilium.

Et in unum Dóminum Jesum Christum,
Fílium Dei unigénitum, et ex Patre natum ante ómnia saécula. Deum de Deo, lumen de lúmine, Deum verum de Deo vero.
Génitum, non factum, consubstantiálem Patri:  per quem ómnia facta sunt. Qui propter nos hómines et propter nostram salútem descéndit de caels.

(Arrodillarse para adorar el Verbo encarnado): Et incarnátus est de Spíritu Sancto ex María Vírgine: et homo factus est.

Crucifíxus étiam pro nobis: sub Póntio Piláto passus, et sepúltus est. Et resurréxit tértia die, secúndum Scriptúras. Et ascéndit in caelum: sedet ad déxteram Patris. Et íterum ventúrus est cum glória judicáre vivos et mórtuos: cujus regni non erit finis.

Et in Spíritum Sanctum, Dóminum, et vivificántem, qui ex Patre Filióque prócedit. Qui cum Patre et Fílio simul adorátur, et conglorificátur. Qui locútus est per Prophétas.

Et unam sanctam, catholicam, et apostólicam Ecclésiam. Confíteor unum baptísma in remissiónem peccatórum.
Et exspécto resurrectiónem mortuórum.
Et vitam (✞) ventúri saéculi.
Amen.

CREDO (NICENO CONSTANTINOPOLITANO)

Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, creador del Cielo y de la tierra,
de todas las cosas visibles e invisibles.

Y en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo Unigénito de Dios, y nacido del Padre

antes de todos los siglos. Dios de Dios,
Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero. Engendrado, no hecho,
consubstancial al Padre: por quien
todas las cosas fueron hechas. Quien
por nosotros los hombres y
por nuestra salvación bajó de los Cielos.

(Arrodillarse para adorar al Verbo encarnado): Y se encarnó, por obra del Espíritu Santo, de María Virgen: y se hizo Hombre.

Crucificado también por nosotros, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos y fue sepultado. Y resucitó al tercer día, según las Escrituras. Y subió al Cielo: está sentado a la diestra del Padre. Y otra vez ha de venir con gloria a juzgar a los vivos y a los muertos: y su Reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y vivificador, que del Padre
y del Hijo procede, que con
el Padre y el Hijo juntamente
es adorado y glorificado.
Que habló por medio de los Profetas.

Creo en la Iglesia que es una, Santa, Católica y Apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Y espero la resurrección
de los muertos. Y la vida (✞) del siglo venidero. Amén. 

Después, se rezan un Padrenuestro, tres Avemarías y un Gloria al Padre por las intenciones de la Sede Apostólica, en sufragio de las Benditas Almas del Purgatorio y para obtener las indulgencias concedidas al Santo Rosario:

Imagen antigua de Nuestro Señor

PATER NOSTER

Pater noster, qui es in caelis. Sanctificétur Nomen tuum. Advéniat regnum tuum. Fiat volúntas tua, sicut in caelo et in terra.            

Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie, et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris. Et ne nos indúcas in tentatiónem. Sed líbera nos a malo. Amen.

PADRENUESTRO 

Padre nuestro, que estás en los Cielos. Santificado sea tu Nombre. Venga a nosotros tu Reino. Hágase tu Voluntad, así en la tierra como en el Cielo.

El pan nuestro de cada día dánoslo hoy, y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos dejes caer en la tentación. Más líbranos del mal. Amén.

Santísima Virgen decoración antigua y bonita

AVE MARIA

Ave María, grátia plena; Dóminus tecum; benedícta Tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui, Jesus.                                      

Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis, peccatóribus, nunc et in hora mortis nostrae. Amen.

AVEMARÍA

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres y Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria Patri (antiguo)

GLÓRIA PATRI

Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto.

Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in saécula saeculórum. Amen.

GLORIA AL PADRE

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, y ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Lo siguiente es meditar los Misterios del día correspondiente mientras se rezan un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria al Padre por cada consideración (son 5 en total). Igualmente, al final de cada Misterio se reza la oración que enseñó la Santísima Virgen de Fátima:

ORÁTIO FÁTIMAE

O, mi Jesu! Dimítte nobis; líbera nos ab ígne Inférni. Alléva Ánimas Purgatórii, præsértim illas quæ maxíme relíctæ sunt. Amen.                                                                    

ORACIÓN DE N. S. DE FÁTIMA

¡Oh, mi Jesús! Perdónanos; líbranos del fuego del Infierno. Alivia a las Almas del Purgatorio, especialmente, a las más abandonadas.

(Nota: Otras versiones dicen lo siguiente: ¡Oh, mi buen Jesús! Perdona nuestros pecados. Líbranos del fuego del Infierno. Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente, a las más necesitadas de vuestra misericordia). Sin embargo, preferimos la primera oración.

Aquí están los 3 Misterios Tradicionales y únicos del Santo Rosario, con sus respectivos días:

MISTERIOS GOZOSOS
(LUNES Y JUEVES)

Ángel antiguo (decoración)

  1. La Anunciación a la Santísima Virgen y la Encarnación del Hijo de Dios. Fruto: Hacer la Voluntad de Dios.
  2. La Visitación de la Santísima Virgen a su prima Santa Isabel.
    Fruto: La caridad y el amor al prójimo.
  3. El Nacimiento del Niño Jesús en el Pesebre.
    Fruto: El desprendimiento de las riquezas.
  4. La Presentación del Niño Jesús y la Purificación de Nuestra Señora.
    Frutos: La obediencia y la pureza.
  5. El Niño perdido y hallado en el templo.
    Fruto: Buscar a Dios en todas las cosas.

MISTERIOS DOLOROSOS
(MARTES Y VIERNES)

Nuestro Señor en agonía

  1. La Agonía de Nuestro Señor en el huerto de los Olivos.
    Frutos: Dolor por haber pecado, contrición por nuestros pecados y propósito de enmienda.
  2. La Flagelación de Nuestro Señor.
    Fruto: Mortificación de la carne y de los sentidos.
  3. La Coronación de espinas.
    Fruto: Quitarnos la soberbia y el orgullo.
  4. Nuestro Señor con la Cruz a cuestas.
    Fruto: Paciencia en las tribulaciones.
  5. La Crucifixión y muerte de Nuestro Señor.
    Frutos: La Perseverancia Final y entregarnos a la obra de la Redención.

  MISTERIOS GLORIOSOS:
(MIÉRCOLES, SÁBADOS Y DOMINGOS)

Imagen de la Resurección antigua decoración

  1. La Resurrección de Nuestro Señor.
    Frutos: La fe y la conversión.
  2. La Ascensión de Nuestro Señor a los Cielos.
    Fruto: Deseo y ansias de llegar al Cielo.
  3. La Venida del Espíritu Santo.
    Frutos: Los dones del Espíritu Santo y la caridad.
  4.  La Asunción de Nuestra Señora en cuerpo y alma al Cielo.
    Fruto: La gracia de una buena muerte.
  5. La Coronación de la Santísima Virgen como Reina y Señora de todo lo creado. Fruto: La verdadera devoción a la Santísima Virgen y su auxilio en las tentaciones, especialmente, en la hora de la muerte.

Entonces, lo anterior daría un total de cinco Padrenuestros, cincuenta Avemarías, cinco Gloria al Padre y cinco oraciones de N. S. de Fátima. 

(También se puede rezar, y es muy laudable, todo el Santo Rosario completo; de esa manera, daría un total de quince Padrenuestros, ciento cincuenta Avemarías, quince Gloria al Padre y quince oraciones de Fátima).

Salve Regina

Al finalizar lo anterior, se reza una SALVE por la conversión de los pecadores, por la propagación de la Fe Católica y por el alivio y descanso de las Benditas Almas del Purgatorio:

SALVE REGINA

Salve, Regína, Mater
misericórdiae, 
vita, dulcédo et
spes nostra, salve.

Ad Te clamámus, éxsules,
fílii Evae. 
Ad Te suspirámus, geméntes
et flentes, 
in hac lacrimárum
valle.

Eia ergo, Advocáta Nostra,
illos tuos misericórdes Óculos ad nos convérte.

Et Jesum, Benedíctum fructum ventris
tui, 
nobis, post hoc exsílium osténde.

O clemens! O pia! O dulcis Virgo María!

V. Ora pro nobis, Sancta Dei Génitrix.
R. Ut digni efficiámur promissiónibus Christi. Amen.                                    

SALVE

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y
esperanza nuestra, Dios te salve.

A Ti clamamos los
desterrados hijos de Eva. A Ti suspiramos,
gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. 

¡Ea, pues, Señora Abogada nuestra!
Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos.

Y después de este destierro, muéstranos
a Jesús, fruto Bendito de tu vientre.

¡Oh, clementísima! ¡Oh, piadosa!
¡Oh, dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo. Amén.

Para finalizar, recitamos las Letanías de la Santísima Virgen María.

Litaniae

LITANIAE SANCTÓRUM

Kýrie, eléison. Kýrie, eléison.
Christe, eléison. Christe, eléison
Kýrie, eléison. Kýrie, eléison.

Christe, áudi nos. Christe, áudi nos.
Christe, exáudi nos. Christe, exáudi nos.

Pater de cælis Deus, miserére nobis.
Fili, Redémptor mundi, Deus, miserére nobis.
Spíritus Sancte Deus, miserére nobis.
Sancta Trínitas, unus Deus, miserére nobis.

Sancta María, ora pro nobis
Sancta Dei Génitrix, ora pro nobis
Sancta Virgo vírginum, ora pro nobis.
Mater Christi, ora pro nobis.
Mater divínæ grátiæ, ora pro nobis.
Mater puríssima, ora pro nobis.
Mater castíssima, ora pro nobis.
Mater invioláta, ora pro nobis.
Mater intemeráta, ora pro nobis.
Mater immaculáta, ora pro nobis.
Mater amábilis, ora pro nobis.
Mater admirábilis, ora pro nobis.
Mater boni consílii, ora pro nobis.
Mater Creatóris, ora pro nobis.
Mater Salvatóris, ora pro nobis.
Virgo prudentíssima, ora pro nobis.
Virgo veneránda, ora pro nobis.
Virgo predicánda, ora pro nobis.
Virgo potens, ora pro nobis.
Virgo clemens, ora pro nobis.
Virgo fidélis, ora pro nobis.
Speculum justítiæ, ora pro nobis.
Sedes Sapiéntiæ, ora pro nobis.
Causa nostræ laetítiæ, ora pro nobis.
Vas spirituále, ora pro nobis.
Vas honorábile, ora pro nobis.
Vas insígne devotiónis, ora pro nobis.
Rosa mýstica, ora pro nobis.
Turris Davídica, ora pro nobis.
Turris ebúrnea, ora pro nobis.
Domus áurea, ora pro nobis.
Fœderis arca, ora pro nobis.
Jánua cæli, ora pro nobis.
Stella matutína, ora pro nobis.
Salus infirmórum, ora pro nobis.
Refúgium peccatórum, ora pro nobis.
Consolátrix afflictórum, ora pro nobis.
Auxílium Christianórum, ora pro nobis.
Regína Angelórum, ora pro nobis.
Regína Patriarchárum, ora pro nobis.
Regína Prophetárum, ora pro nobis.
Regína Apostolórum, ora pro nobis.
Regína Mártyrum, ora pro nobis.
Regína Confessórum, ora pro nobis.
Regína Vírginum, ora pro nobis.
Regína Sanctórum ómnium, ora pro nobis.
Regína sine labe origináli concépta, ora pro nobis.
Regína in cælum assúmpta, ora pro nobis.
Regína sacratíssimi Rosárii, ora pro nobis.
Regína Pacis, ora pro nobis.

Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, parce nobis, Dómine.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, exáudi nos, Dómine.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, miserére nobis.

V. Ora pro nobis, Sancta Dei Génitrix. 
RUt digni efficiámur promissiónibus Christi.

Oremus: Concéde nos fámulos tuos, quaésumus, Dómine Deus, perpétua mentis et córporis sanitáte gaudére; et gloriosa Beatae Maríæ semper Vírginis intercessióne, a praesénti liberári tristítia, et aéterna pérfrui laetítia. Per Christum Dóminum nostrum.

Amen.

LETANÍAS LAURETANAS

Señor, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros. Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos. 

Dios Padre celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios, ten misericordia de nosotros.

Santa María, ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios, ruega por nosotros.
Santa Virgen de las Vírgenes, ruega por nosotros.
Madre de Cristo, ruega por nosotros.
Madre de la divina gracia, ruega por nosotros.
Madre purísima, ruega por nosotros
Madre castísima, ruega por nosotros.
Madre sin mancha, ruega por nosotros.
Madre, que has permanecido virgen, ruega por nosotros.

Madre incorrupta, ruega por nosotros.
Madre inmaculada, ruega por nosotros.
Madre amable, ruega por nosotros.
Madre admirable, ruega por nosotros.
Madre del buen consejo, ruega por nosotros.
Madre del Creador, ruega por nosotros.
Madre del Salvador, ruega por nosotros.
Virgen prudentísima, ruega por nosotros.
Virgen digna de veneración, ruega por nosotros.
Virgen digna de alabanza, ruega por nosotros.
Virgen poderosa, ruega por nosotros.
Virgen clementísima, ruega por nosotros.
Virgen fiel, ruega por nosotros.
Espejo de justicia, ruega por nosotros.
Trono de la sabiduría, ruega por nosotros.
Causa de nuestra alegría, ruega por nosotros.
Vaso espiritual, ruega por nosotros.
Vaso digno de honor, ruega por nosotros.
Vaso de insigne devoción, ruega por nosotros.
Rosa mística, ruega por nosotros.
Torre de David, ruega por nosotros.
Torre de marfil, ruega por nosotros.
Casa de oro, ruega por nosotros.
Arca de la Alianza, ruega por nosotros.
Puerta del cielo, ruega por nosotros.
Estrella de la mañana, ruega por nosotros.
Salud de los enfermos, ruega por nosotros.
Refugio de los pecadores, ruega por nosotros.
Consuelo de los afligidos, ruega por nosotros.
Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros.
Reina de los Ángeles, ruega por nosotros.
Reina de los Patriarcas, ruega por nosotros.
Reina de los Profetas, ruega por nosotros.
Reina de los Apóstoles, ruega por nosotros.
Reina de los Mártires, ruega por nosotros.
Reina de los Confesores, ruega por nosotros.
Reina de las Vírgenes, ruega por nosotros.
Reina de todos los Santos, ruega por nosotros.
Reina concebida sin mancha del pecado original, ruega por nosotros.
Reina asunta a los Cielos, ruega por nosotros.
Reina del Santísimo Rosario, ruega por nosotros.
Reina de la paz, ruega por nosotros.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros.

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Oremos: Concede, Señor y Dios nuestro, a tus siervos gozar de perpetua salud de alma y de cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la Bienaventurada siempre Virgen María, líbranos de las tristezas presentes y llévanos a gozar de las eternas alegrías. Por Jesucristo Señor Nuestro.

Amén.

ORACIONES RECOMENDADAS AL FINAL

ORACIÓN A SAN JOSÉ, ESPOSO DE MARÍA SANTÍSIMA

San José imagen antigua

A Vos recurrimos en nuestra tribulación, bienaventurado José, y después de haber implorado el auxilio de vuestra santísima Esposa, solicitamos también confiadamente vuestro Patrocinio. Por el afecto que os unió a la Virgen Inmaculada, Madre de Dios; por el amor paternal que profesasteis al Niño Jesús, os suplicamos que volváis benigno los ojos a la herencia que Jesucristo conquistó con su Sangre, y que nos socorráis, con vuestro poder, en nuestras necesidades.

Proteged, prudentísimo Custodio de la Divina Familia, el linaje escogido de Jesucristo. Preservadnos, Padre amantísimo, de todo contagio de error y corrupción; sednos propicio y asistidnos desde el Cielo, poderosísimo Protector nuestro, en el combate que al presente libramos contra el poder de las tinieblas. Y del mismo modo que, en otra ocasión, librasteis del peligro de la muerte al Niño Jesús, defended ahora a la Santa Iglesia de Dios contra las asechanzas de sus enemigos y contra toda adversidad.

Amparad a cada uno de nosotros con vuestro perpetuo patrocinio a fin de que, siguiendo vuestros ejemplos, y sostenidos por vuestros auxilios, podamos vivir santamente, morir piadosamente y obtener la felicidad eterna del cielo. Amén.


ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL

San Miguel imagen antigua

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; sé
nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas
del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes,
y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al Infierno,
con el divino poder, a Satanás y a los demás espíritus
malignos que andan dispersos por el mundo
para la perdición de las almas. Amén.


ORACIÓN POR LA RESTAURACIÓN DE LA FE CATÓLICA Y POR  LOS SACERDOTES

V. Señor, danos Sacerdotes.
R. Señor, danos Sacerdotes.

V. Señor, danos Santos Sacerdotes.
R. Señor, danos Santos Sacerdotes.

V. Señor, danos muchos Santos Sacerdotes.
R. Señor, danos muchos Santos Sacerdotes.

V. Señor, danos muchas santas vocaciones religiosas.
R. Señor, danos muchas santas vocaciones religiosas.

V. San Pío X
R. Ruega por nosotros.

(Aquí suele rezarse el Ángelus).

Y que, por la misericordia de Dios, las almas de los fieles difuntos descansen en paz. Así sea.

En el nombre del Padre(✞), y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Imagen antigua de Difunto o Misa

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA, MARÍA SANTÍSIMA.

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