ORACIONES PARA DESPUÉS DE LA SAGRADA COMUNIÓN

Estas oraciones para después de recibir la Sagrada Comunión1 fueron tomadas del Misal Diario y Vesperal, que data del año 1949, cuyo autor es Gaspar Lefebvre. Por lo tanto, son antiguas y confiables:


ORACIÓN DE SANTO TOMÁS DE AQUINO
(Indulgencia de 3 años cada vez. Indulgencia plenaria por la recitación diaria durante un mes, confesándose, visitando una iglesia u oratorio público y rogando por las intenciones de la Iglesia Católica)

Gracias te doy, Señor Dios, Padre Todopoderoso, por todos los beneficios y señaladamente porque has querido admitirme a la participación del Sacratísimo Cuerpo y Sangre de tu Unigénito Hijo. Suplícote, Padre clementísimo, que esta Sagrada Comunión no sea para mi alma lazo ni ocasión de castigo, sino intercesión saludable para el perdón; sea armadura de mi Fe, escudo de mi buena voluntad, muerte de todos mis vicios, exterminio de todos mis carnales apetitos y aumento de caridad, paciencia, y verdadera humildad y de todas las virtudes; sea perfecto sosiego de mi cuerpo y de mi espíritu, firme defensa contra todos mis enemigos visibles e invisibles, perpetua unión Contigo sólo, mi verdadero Dios y Señor, y sello feliz de mi dichosa muerte. Y te ruego que tengas por bien llevarme a mí, pecador, a aquel convite inefable, donde Tú, con tu Hijo y el Espíritu Santo, eres para tus Santos luz verdadera, satisfacción cumplida y gozo perdurable, dicha completa y felicidad perfecta. Amén.


ANIMA CHRISTI
(300 días cada vez. 7 años después de comulgar. Indulgencia plenaria en las condiciones ordinarias, por la recitación diaria durante un mes)

Ánima Christi, sanctífica me.
Corpus Christi, salva me.
Sanguis Christi, inébria me.

Aqua láteris Christi, lava me.
Pássio Christi, confórta me.
O, bone Jesu, exáudi me.

Intra tua vúlnera, abscónde me.
Ne permíttas me separári a Te.
Ab hoste malígno, defénde me.

In hora mortis, meae voca me.
Et jube me veníre a Te.
Ut cum Sanctis tuis laudem Te.

In sæcula, sæculórum. Amen.

Alma de Cristo, santíficame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.

Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
Oh, buen Jesús, escúchame.

Dentro de tus Llagas, escóndeme.
No permitas que me separe de Ti
Del enemigo malo, defiéndeme.

En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus Santos Te alabe.

Por los siglos de los siglos. Amén.


OBSECRO TE
(Indulgencia de 3 años)

Ruégote, dulcísimo Señor Jesucristo, que tu Pasión sea para mí fortaleza que me esfuerce, proteja y defienda. Tus Llagas sean para mí manjar y bebida con los que me alimente, embriague y deleite. La aspersión de tu Sangre me purifique de todas mis culpas. Tu muerte séame vida indeficiente. Tu Cruz sea mi eterna gloria. En esto consista mi refección, mi gozo, la salud y dulzura de mi corazón. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


OBLACIÓN DE SÍ MISMO: TOMAD, SEÑOR
(De los Ejercicios de San Ignacio: Indulgencia de 3 años cada vez. Indulgencia plenaria en las condiciones ordinarias por la recitación diaria durante un mes).

Tomad, Señor, toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad, todo mi haber y mi poseer. Vos me lo disteis, a Vos, Señor, lo torno; todo es vuestro; disponed de ello conforme a vuestra Voluntad.
Dadme vuestro amor y gracia, que esta me basta, sin que os pida otra cosa. Amén.


A LA SANTÍSIMA VIRGEN

¡Oh, María, Madre Dios y Madre de Misericordia, ruega por nosotros y por los difuntos! (100 días de Indulgencia).

Me uno a todas las Misas que en todo instante se celebran en el mundo y las pongo en manos de María, Mediatriz de todas las gracias, para que Ella alcance, por esta presentación de la Sangre de Jesús a la Santísima Trinidad, la liberación de las almas del Purgatorio, el alivio de los moribundos, la conversión de los pecadores y la perseverancia de los justos. Amén.

A LA VIRGEN DE GUADALUPE: BENDITA SEA TU PUREZA

Bendita sea tu Pureza y eternamente lo sea; pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A Ti, Celestial Princesa, Virgen Sagrada María, yo Te ofrezco, desde este día, alma, vida y corazón. Mírame con compasión; no me dejes, Madre mía, morir sin Confesión ni Comunión. Amén.

AL ÁNGEL DE LA GUARDA
(300 días de ind. cada vez. Indulgencia plenaria en las condiciones ordinarias por la recitación diaria durante un mes).

Ángel de Dios, Ángel de mi Guarda, pues la Bondad Divina me ha encomendado a tu custodia, alúmbrame, guárdame, rígeme, gobiérname. Amén.


AL SANTO DE NUESTRO NOMBRE

¡Oh, gran Santo, cuyo nombre tengo el honor de llevar, a quien Dios confió el cuidado de mi salvación cuando en el Bautismo me adoptó por uno de sus hijos! Alcánzame por tu intercesión que lleve una vida en conformidad con el espíritu cristiano2. Ayúdame, caritativo Protector mío, a recobrar la Gracia bautismal que perdí pecando. Haz qee, por tus súplicas ante Dios, me conceda la gracia de imitar fielmente tus virtudes. Ampárame en el curso de esta vida llena de peligros y no me abandones sobre todo en la hora de mi muerte. Amén.


A SAN JOSÉ: PARA PEDIR LA PUREZA Y CASTIDAD

VÍRGINUM CUSTOS ET PATER, SANCTE JOSEPH
(300 días de indulgencia cada vez. Indulgencia Plenaria en las condiciones ordinarias por la recitación diaria durante un mes).

Vírginum custos et pater, Sancte Joseph, cujus fidéli custódiae ipsa Innocéntia Christus Jesus, et Virgo Vírginum Maria commíssa fuit: Te, per hoc utrúmque, charíssimum pignus, Jesum et Mariam, óbsecro, et obtéstor, ut me ab omni immundítia praeservátum, mente incontamináta, puro corde, et casto córpore, Jesu et Maríae semper fácias castíssime famulári. Amen. ¡Oh, Custodio y Padre de Vírgenes, San José! A cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma Inocencia, Cristo Jesús, y la Virgen de las Vírgenes, María. Por estas dos preciadísimas prendas, Jesús y María, te ruego y suplico me alcancéis que, preservado de toda impureza, sirva siempre castísimamente, con alma limpia, corazón puro y cuerpo casto, a Jesús y a María. Amén.


ORACIÓN PARA GANAR LAS INDULGENCIAS

Señor mío y Dios mío, en atención a los méritos de Nuestro Señor Jesucristo, os suplico me concedáis todas las indulgencias vinculadas a las oraciones o a las acciones mías de este día. Deseo entrar en las intenciones requeridas para ganar esas indulgencias, a fin de satisfacer a la Divina Justicia y aliviar a las Benditas Almas del Purgatorio. Amén.


¡Viva Jesús! ¡Viva María Dolorosa! ¡Viva la Inmaculada Concepción!

1 No está de más aclarar que SÓLO se puede comulgar en las Santas Misas válidas, es decir, en las Tridentinas o en Misas en Latín y que NO recen una cum con los herejes Francisco ni Benedicto. Además, los Sacerdotes deben ser válidamente ordenados con el Rito antiguo o anterior al Concilio Vaticano II y por un verdadero Obispo (también ordenado con el Rito antiguo). De lo contrario, «comulgar» en una misa moderna o una cum no agrada a Dios.

2 La palabra Cristiano antiguamente era lo mismo que Católico hoy en día. Hacemos la aclaración porque las sectas protestantes usurparon este nombre y queríamos evitar confusiones. Los Católicos siempre serán Cristianos, aunque ya casi no se los conozca de esta forma. Los protestantes y otras sectas evangélicas no son cristianos ni mucho menos, porque dichas sectas NO adoran al verdadero Dios, la Santísima Trinidad. Los únicos Cristianos son los Católicos.

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